Si hablásemos de un club cuyos allegados fueran periodistas adictos al forofismo, nadie dudaría de colocar de presidente honorífico a Tomás Roncero. Este caso sin remedio tiene una obsesión: su Real Madrid. El Real Madrid es lo mejor que ha existido a lo largo de la historia y el resto de equipos son meras comparsas, amén de cualquier rival directo que se ve favorecido por mil trampas y artimañas para intentar quitar de forma injusta el trono que por derecho histórico le pertenecería al Madrid por los siglos de los siglos. Evidentemente este forofo de la pluma debe incidir muchas veces en voluntarios o involuntarios (normalmente voluntarios) "errores", diversas manipulaciones de información, o por decirlo de otra manera, mentiras, para poder conseguir su propósito antes descrito: encumbrar al Real Madrid por encima de todo y todos. Hasta ahí nada que discutir. ¿Qué podemos pretender del adalid del forofismo y la manipulación? El problema radica cuando tu propio periódico deja tu argumento denunciante en una simple pataleta quejumbrosa. Es fácil: simplemente tienes que poner justo debajo de tu artículo de robos, conspiraciones y villaratos, uno de vuestro árbitro en nómina analizando objetivamente el partido:
Crónica de Tomás Roncero:
" ¡Y Villar en el Palco!
(...) Manda el protocolo y no te queda otra. Florentino, que de no ser empresario y presidente del Madrid sería diplomático, tuvo que tragarse el amor propio y a su izquierda tuvo en el Palco de Honor a Villar, ese hombre. Imagino qué pasaría por la cabeza del mandatario blanco cuando Valdés derribó cucamente a Cristiano (¡otra vez!). En cualquier otro partido del mundo, eso es tarjeta roja para el portero y penalti (no habría jugado la vuelta del Camp Nou, atención al dato). El Madrid se pone 3-2 y contra un rival menos en diez minutos finales de locura con el Bernabéu encendido. Pero Teixeira había visto con el rabillo del ojo a su jefe en la zona noble y no es cuestión de complicar su meteórico ascenso, que empezó hace dos años al inventarse una mano de Kaká en Gijón para anular un gol legal de Raúl que podría haber cambiado el desenlace de la Liga. Alguno me dirá que me olvido del posible penalti a Pedro. Vale, se puede pitar, pero con 3-2 y con diez ya hubiéramos visto si se llega a esa jugada. Por cierto, yo vi falta de Messi a Pepe en el forcejeo del 1-2. Por menos, a Di María le frenó De Bleeckere en el Camp Nou al dejarse caer Puyol cuando el argentino iba camino del 0-1. Y la mano de Abidal, en Barcelona es penalti seguro. El problema con el Barça está en esa red de seguridad arbitral que se añade a su incuestionable calidad futbolística. (...) "
Crónica de Urizar Uzpitarte, ex-árbitro:
" Hubo varias jugadas conflictivas que repasamos: en el 25' la entrada de Khedira a Abidal pudo ser roja. Como mínimo debió amonestar por juego peligroso. En el 30', Abidal falla en el despeje y el balón le da en la mano. Fue involuntaria. Acertó al no pitar penalti. En el 45', Messi forcejea con Pepe en su gol, pero es legal porque no derriba al defensa. Pepe resbala. Nada más empezar la segunda parte, Marcelo da una patada sin balón por detrás a Messi. No señaló nada y pudo ser roja. Es una agresión. En el 55' Pepe le hace una fuerte entrada a Alves. Entra con fuerza excesiva sin tocar balón. Debió amonestarle. Luego, en el 73', después de una falta de Ramos a Pedro, despeja el balón impetuosamente llevándose por delante a Pedro. Pudo ser otra vez amonestado. PEPE PUDO NO TERMINAR EL PARTIDO, COMO MARCELO Y KHERIDA. Tuvieron suerte con Teixeira. En el 82', Valdés, desde el suelo, saca el brazo derecho y derriba a Cristiano. Fue penalti y no lo pitó (y amarilla). Como tampoco pitó el de Marcelo a Pedro en el 86'. El brasileño mete la pierna y derriba al español en el área, tocándole el pie izquierdo de apoyo. "
Curiosa la rapidez sobrehumana de los árbitros que son capaces de pitar o no una falta en centésimas de segundo mientras miran de reojo al palco, donde está el jefe de toda esta trama juzgándoles maquiavélicamente.
Para aleccionarnos debemos darnos cuenta de una de las maneras que tiene Roncero y el resto de la 'Central Lechera': la manipulación del tiempo. Roncero dice que el penalty de Valdés es clamoroso, pero que el de Marcelo no, por el simple hecho de que si pitas el primero de Valdés, el segundo de Marcelo PUEDE NO PRODUCIRSE. Flipante. También podríamos decir que el Barça podría haber goleado si Kedhira o Pepe son expulsados. Pero como somos personas decentes, no caeremos en el mismo error.
Otra de las maneras de decir que te perjudican y que hay una organización oculta detrás de los malditos arbitrajes es escribir una parrafada para los dos errores arbitrales que te han perjudicado durante el partido y omitir de forma descarada las catorce que te han favorecido.
Evidentemente el forofo sabe cómo hacer que su voz resurja sobre la verdad. Seguiremos denunciando la verdad desde aquí...