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martes, 18 de octubre de 2011

Periodistas con vocación y periodistas mercenarios

Cuando lees la prensa deportiva puedes darte cuenta a leguas cuál de esos señores que escriben los artículos escribe por vocación o escribe por interés. Cuál de esos señores de verdad puede aportarnos su opinión contrastada de manera objetiva y con fundamentos siempre argumentados, y cuál de ellos se dedica sólamente a mostrar la versión subjetiva e interesada del tema en cuestión, muchas veces con medias verdades o con mentiras muy bien adornadas. Podríamos incluir en esta definición incluso que muchas veces recurren al sarcasmo y al desprestigio fácil, llegando incluso a ofender con sus opiniones. El periodista objetivo, al ser simplemente un informador, nunca tiene necesidad de insultar. El que intenta imponer su subjetiva opinión, muchas veces lo hace.

Es una introducción muy extensa para la realidad que vivimos pues la prensa prácticamente está llena de ese tipo de personajes: los vemos cada día tirándose piedras mutuamente desde el puente aéreo. Personajes madridistas como Miguel Serrano, Tomás Roncero, Fredéric Hermel, José Vicente Hernáez... y personajes barcelonistas como Santi Nolla, José Luis Carazo, Lluis Mascaró y Joan Vehills que parece que si les quitases de enmedio al eterno rival no tendría material para sus artículos. Y no para agasajarlo de piropos precisamente, sino más bien todo lo contrario. Y sólo usando argumentos estúpidos, sesgados y manipulados. ASqueroso.

Pero la situación se vuelve reveladoramente curiosa cuando se produce dentro del mismo círculo de facinerosos. Dentro de él podemos ver como la información lucha desesperadamente por salir a flote dentro de un mar de intereses y manipulación. Incluso se da el caso de que ciertos personajes cambian radicalmente su opinión dependiendo del punto de vista interesado. Ésa es la situación que está pasando ahora con Del Bosque y el homenaje que intenta darle el Real Madrid.

Santiago Segurola lo explica de manera como siempre brillante en su sección del diario Marca:


" Los pretorianos mediáticos de Florentino Pérez han decidido ensuciar el nombre de Vicente Del Bosque por tierra, mar y aire. El detonante ha sido la negativa del seleccionador español a acudir a la entrega de la medalla de oro y brillantes que le ha concedido el Real Madrid. Es un rechazo que le sale del alma porque considera que la concesión no es sincera y está llena de las maquiavélicas sutilezas que convierten la distinción en una pamema.

La virulenta campaña contra Del Bosque, y las mezquinas razones que se utilizan contra él, explican su desconfianza ante una distinción que no ha merecido la llamada de Florentino Pérez, que ha delegado en un empleado del club, Emilio Butragueño, la responsabilidad en las conversaciones con el actual seleccionador español. Hasta para esa cuestión formal no se ha producido la espontaneidad que requiere una situación como ésta.

No es novedad el rechazo visceral que Florentino Pérez siente por Del Bosque. Viene de lejos, desde su primer día como presidente del Real Madrid, en el verano de 2000. La conquista de la Copa de Europa semanas antes de las elecciones obligó al nuevo presidente a mantenerlo en el cargo. Se impusieron las encuestas, siempre trascendentales en las decisiones de Florentino Pérez.

La trayectoria de Vicente del Bosque entre 2000 y 2003, su último año en el Real Madrid, está coronada por éxitos que el club no ha vuelto a repetir desde su salida. En ese periodo ganó la novena Copa de Europa, dos Ligas, una Copa Intercontinental y una Supercopa, palmarés magnífico para un entrenador que nunca recibió el reconocimiento de su presidente. Al contrario, se trasladaba la impresión de un técnico que obstaculizaba el fulgor de los célebres galácticos.

Esa fue la dura realidad de Vicente del Bosque en aquel Real Madrid, una realidad muy dura de asumir tanto por el entrenador como por el presidente, que no encontraba la manera de deshacerse del técnico. Aprovechó la eliminación del Madrid frente a la Juve –Figo falló en Turín el penalti que habría torcido la historia- para tomar la decisión que siempre deseó: no renovó a Del Bosque.

Uno de los aspectos más indecentes de la campaña contra Del Bosque es el que pretende colocarle la etiqueta de pesetero. De repente comienzan a filtrarse las cifras que supuestamente pedía Del Bosque para renovar su contrato en la primavera de 2003. En aquella época, el euro ya era la moneda corriente en España, pero la columna de exégetas de Florentino Pérez y detractores de Del Bosque se refiere a aquel contrato en pesetas. A todos los pretorianos del poder les ha dado por referirse a los 1.500 millones de pesetas que pretendía el técnico por tres temporadas, en lugar de nueve millones de euros, que era la misma cifra y además la de curso legal.

Por lo visto, es más hiriente y tiene más gancho hablar de cientos de millones de pesetas que de una cantidad que no alcanza el doble dígito en euros. No parece gran cosa que Del Bosque exigiera tres millones de euros por temporada. La recurrencia al tiempo de la peseta tiene un punto de grosería y mala uva, pero resulta cómica. Hablamos de un club que pagará 80 millones de euros –salario bruto- a Mourinho por cuatro temporadas, más los 16 millones de euros que se abonaron al Inter de Milán por su contratación. Es decir, 96 millones de euros, o 16.000 millones de pesetas, por utilizar la vara de medir que se aplica a Vicente del Bosque.

No ha sido la última vez que un entrenador del Madrid se encuentra en una posición de indefensión frente a su presidente. Durante mucho tiempo, Florentino Pérez consideró que el técnico, cualquier técnico, era una figura sobrevalorada, por no decir prescindible. Del Bosque, Queiroz y Pellegrini sufrieron ese desdén implacable. Pero en ese capítulo, como en otros tantos, Florentino Pérez tampoco ha sido coherente, hasta el punto de girar su opinión de manera radical: toda la defensa que no hizo de sus anteriores entrenadores se la ha concedido a Mourinho. Del entrenador decorativo se ha pasado al entrenador-presidente. "



El bloggero Rubén Uría también da una explicación a la situación muy objetiva:


" Una lectura superficial invita a pensar que Del Bosque se siente agraviado porque el acto ha tardado una eternidad en llegar y porque le coloca en la misma dimensión de madridismo que dos personalidades que no tienen ligazón directa con los incunables del club, como son Nadal y Plácido Domingo. Por parte de Florentino, se desliza la sensación de que el presidente del Real Madrid ha tendido la mano al que fuera su entrenador a regañadientes, atendiendo más a presiones sociales y mediáticas que a su presunto deseo personal de seguir manteniendo la frialdad con Del Bosque. La historia de desamor entre Florentino Pérez y Del Bosque tiene tantas aristas que resulta complicado efectuar una introspección medianamente objetiva sobre los reproches que uno y otro siguen guardando en su fondo de armario.

El desafecto entre Pérez y Del Bosque forma parte de un asunto feo, un episodio que marcó un antes y un después en el Real Madrid y que, curiosamente, jamás fue explicado como se merecía. Todo lo contrario, esa relación contiene versiones diferentes y confluye con intereses periodísticos
. Los satélites de Vicente culpabilizan a Florentino en privado y son muy tibios en público, pensando que la salida de Del Bosque del Real Madrid fue una canallada. Y los corifeos del presidente rehúyen el meollo de la cuestión para aferrarse a excusas referentes a las formas, sobre cómo su entrenador mareó la perdiz de su renovación de un modo que no fue acorde con el trato personal que hasta entonces le dispensó. "



Pues bien, uno de esos pretorianos mediáticos de Florentino, o como un aficionado comentó en el artículo de Rubén Uría anterior, uno de los madridistalibantes de Florentino, se llama Antonio García Ferreras. Un hombre, o un periodista por qué no, que no escribe artículos de opinión, sino que sigue trabajando a sueldo para el presidente blanco desde que dejó de hacerlo oficialmente hace unos años.

Cada vez que el Madrid en general y Florentino en particular este hombre sale para defender a capa y espada cualquiera que intente desvariar contra su Ser Superior. Ya lo hizo cuando lo del dedazo de Mourinho en el Camp Nou, donde fue capaz de decir cosas como que "puede que una provocación verbal no justifique una determinada reacción física pero sin duda ayuda a contextualizarla", y que calificó de "acto reflejo" la agresión de Mourinho a Tito Vilanova. Ahora vuelve a salir en defensa de su presidente favorito, para ponerse en contra de lo que para él es un enemigo más para su Real Madrid, cuando la realidad es que Del Bosque es uno de los mejores representantes de la filosofía madridista por el mundo:

" Vicente del Bosque no renovó como entrenador del Real Madrid por dos razones. En primer lugar, y de manera determinante, porque el técnico rechazó una oferta de renovación meses antes de que su contrato concluyera. Y en segundo lugar porque tras finalizar el campeonato, el presidente, aconsejado por varios de sus asesores deportivos, decidió no reiterar el ofrecimiento que el salmantino ya había rechazado por voluntad propia.

La propuesta de Florentino Pérez y Jorge Valdano llegó tras el partidazo de Champions frente al Manchester United. Un acuerdo de dos años de duración que triplicaba el sueldo que Del Bosque tenía cuando Florentino llegó a la Casa Blanca tras ganar las elecciones a Lorenzo Sanz.

Posiblemente estábamos, en aquel momento, ante uno de los contratos más importantes del mundo para un entrenador de fútbol. El técnico decidió no aceptar, y estaba en su perfecto derecho para no hacerlo, como en su perfecto derecho estaba Florentino para semanas más tarde no insistir en su oferta. Es inapelable que si el entrenador hubiese respondido con un 'sí' hubiese continuado y no se habría abierto el debate de su continuidad tras acabar la Liga. Sin embargo, él fue el primero en decir 'no' de manera voluntaria. Por cierto, en aquellos días muchos de los que hoy loan empalagosamente su figura clamaban en público, y en privado, por su destitución. Críticos incluso hasta con términos despectivos hacia él y su gestión de los galácticos.

El fútbol es un universo sobre todo impredecible y Del Bosque se equivocó al rechazar aquella oferta. Ahora, años mas tarde, si finalmente no acude al acto de homenaje del madridismo, no acertará. El seleccionador se ha ganado el respeto y el afecto de este país. Es un hombre bueno, de tono machadiano, y ha gestionado casi a la perfección las emociones y el inmenso talento del equipo de España. Su posición actual quizá está marcada por sensaciones que desconocemos pero que se pueden interpretar como heridas de rencor. Y con sentimientos como el rencor se vive con más incomodidad aunque la vida te trate como a un marqués. "



Las conclusiones que se pueden derivar de esas totalmente opuestas opiniones puede permitir hacer un esquema gráfico de lo que pasó con Del Bosque y Florentino Pérez hace ya 8 años.

En primer lugar, si nos ceñimos a los datos objetivos que se filtran al público a través de artículos como estos, sabemos que en último año de contrato de Del Bosque se le fue ofrecido un contrato de 2 años que triplicaba su sueldo de entonces. Ferreras no se digna a darnos una cifra sino a magnificar la situación como bien critica Segurola, diciendo que le ofrecían el triple de lo que ya cobraba y que por aquel entonces era un contrato de los más importantes del mundo para un entrenador. Segurola sin embargo aporta que, para criticar la posición de Del Bosque, filtraron que el entrenador pedía la cantidad inasumible de 1.500 millones de pesetas por año, es decir, que Del Bosque pedía cobrar 3 millones de euros al año para renovar. Si Del Bosque rechazó el contrato que le ofrecieron(en primera instancia, pues los contratos son negociables no impuestos, porque Ferreras encima nos intenta transmitir que fue el propio entrenador el que rechazó la oferta porque no quería renovar) que no llegaba a los 3 millones de euros y que triplicaba su sueldo, ¿quiere eso decir que Del Bosque cobraba menos de un millón de euros al año?

La hipocresía a la que tanto le gusta referirse Garcia Ferreras cuando habla de los rivales del Madrid podría aplicársela él mismo. Según dice él mismo, muchos de los que antes le criticaban ahora le loan. Exacto. Eran periodistas que por aquel entonces hacían el papel de comparsas de Florentino que él está haciendo ahora mismo.

¿Pero cómo pueden este tipo de periodistas vanagloriarse de un presidente que rompe moldes económicos (en tiempos de crisis, cualquiera que lo haga excepto él, llamese Abramovich o Al-Thanii, es criticado, menos el Ser Superior por supuesto) gastándose 16.000 millones (de pesetas, que para el caso vienen al pelo) en el contrato de Mourinho, otros 16.000 en fichar a Cristiano, 11.000 en Kaká... y que encima en la época en la que combatía, que no negociaba, con Del Bosque por su contrato, se gastó otros tantos en fichar a Ronaldo, Figo, Zidane y Beckham?

Este gran presidente llamado por estos fariseos el Ser Superior no consideró la contra-oferta del entrenador porque le pedía una cantidad inaudita de 4.500 millones de pesetas (unos 9 millones de euros) por tres años. Pero no, según personajes como García Ferreras, fue el propio Del Bosque el que no quiso renovar rechazando el contrato, una situación que, aunque él no quiera admitirlo, fue aprovechada por Florentino para no renovarle y quitárselo por fin de encima. Un contrato insuficiente para Del Bosque, que no llegaba a los 3.000 millones de pesetas (menos de 6 millones de euros) en dos años.

Para Ferreras, Del Bosque lo tenía muy fácil: ¿quieres seguir entrenando al Madrid? Florentino te ofreció un contrato muy bueno, culpa tuyo por no aceptarlo. Para él, no cabe ahí la opinión del propio entrenador.

A esta manipulación de números también hay que añadir la situación anímica que personajes como García Ferreras le hicieron pasar a Del Bosque en su momento. El mismo Segurola indica que sus méritos deportivos eran públicamente desprestigiados en favor de sus jugadores y en contra suya, haciendo ver que cuando el equipo ganaba era gracias a su calidad y que cuando perdía era porque Del Bosque obstaculizaba la progresión de la calidad y el talento de sus jugadores.

Anoche mismo lo confirmó Del Bosque en una entrevista del programa "El Larguero" de la Cadena Ser:

" Me lo estoy pensando. Me siento incómodo porque las palabras que pueda decir pueden ser mal entendidas. Prefiero callarme, yo no he buscado esta situación (...) Cada uno tenemos nuestra propia historia. No quiero recordar lo que pasó, pero mi familia lo pasó peor que yo. Si a uno le dicen que es un inútil y que no vale para eso... Dejémoslo... No tengo que perdonar nada ni a nadie, cada uno tiene su opinión. Es una cosa íntima, nadie se puede poner en mi lugar, yo también tengo mis principios y rarezas... "

Es decir, eso que dice Ferreras de que las sensaciones de Del Bosque están marcadas por heridas de rencor le son desconocidas a la gente es mentira. Bien saben ellos de primera mano que fue lo que Del Bosque tuvo que pasar en su abrupta salida del equipo de toda su vida. Eso de que "el grupo de asesores de Florentino le aconsejó en no insistir con la oferta de renovación que el propio salmantino había rechazado" es una excusa muy pobre que esconde entre líneas la verdad: que Florentino ofreció a Del Bosque un contrato insuficiente como medida de presión para echarlo. Con el famoso bullying todo el día sobre su cabeza.

Ni siquiera voy a entrar a valorar la hipocresía de este señor al no incurrir para nada en ningún tipo de comparación de dispendio económico ya fuera con jugadores o con la situación del contrato actual de Mourinho, porque implicaría entrar en una espiral en la que su transtornado presidente saldría perdiendo. Él y ellos mismos, los palmeros de Florentino, que se ha visto que o echando a patadas a Del Bosque o defendiendo al entrenador mejor pagado del mundo, mercenario y maleducado al que más bien poco le importa el status del equipo para el trabaja, le aplauden. Para ellos Florentino nunca ha hecho nada malo.

Ni siquiera la situación tan exagerada de que haya pasado casi un año y medio desde que Del Bosque ganara el Mundial con la selección y que todas las instituciones menos su club de origen le hayan homenajeado es capaz de transcribir a estos periodistas mercenarios la realidad entre el entrenador y el presidente, que no el club. Quieren convertir a Del Bosque en el malo de la película cuando ni siquiera ha sido el propio presidente el que le ha llamado para decirle que pretende darle la insignia de oro y brillantes, seguramente porque si fuera por él no se la daría y Del Bosque lo sabe. Pero para los coreros del presidente, es Del Bosque el que se equivoca si no recoge la insignia. Que es él el que se equivoca por guardar esos recuerdos con rencor.

Los mismos periodistas que alaban a "el hombre tranquilo", ahora no saben o no quieren entender que Del Bosque haga acopio de toda esa humildad suya para rechazar una condecoración tardía y que sólamente se hace de cara a la galería (al menos, según la opinión del propio entrenador). Porque para ellos, como siempre, el Real Madrid y el Ser Superior, no es que no haya hecho nunca nada malo, sino que es que son lo mejor de lo mejor. Y para ello se están dedicando a tirar tierra por encima de Del Bosque con filtraciones de contratos y omisión de verdades. Todo para mantener a toda costa al Real Madrid por encima de todo lo demás.

viernes, 19 de agosto de 2011

Indefendible outbursts and postgame complaining

"Arrebatos indefendibles y quejas post-partido". Así es cómo el prestigioso diario The New York Times, que no le dedica un artículo de opinión al "soccer" por cualquier cosa, resume lo que viene siendo la actitud de Mourinho y su equipo cada vez que le vienen mal dadas. Cómo éste, hay muchos otros artículos y periodistas de renombre que, siendo ésta una situación que requiere mucha seriedad, han abandonado cualquier espiral de periodismo de camiseta que abunda tanto últimamente, y han decidido centrarse en la inagotable fuente de desprópositos que es Mourinho y que para tantísima gente ya no sólo en España sino en el mundo es patético intentar defender.

Pues no se engañen: el periodismo de camiseta
, las auténticas forofadas que escriben los periodistas que deberían informarnos informarnos objetivamente... todavía siguen a la orden del día y cada vez con más frecuencia (y sólo han pasado 2 días desde el 3-2 del Camp Nou) nuestros telediarios se van envenenando con mensajes subersivos en los que y siempre en nombre de los indignados componentes del equipo y la directiva del Real Madrid, se busca cualquier justificación a las agresiones barriobajeras de ciertos madridistas y se rebusca cualquier mísero gesto que inculpe a los culés. Todo para igualar la misma imagen deplorable que ya como se ve en The New York Times fuera de nuestras fronteras no engañan a nadie: el Real Madrid está dando una imagen patética.

La verdad fue error mío, lo reconozco, pero me apetecía ver cómo, en el programa donde nada es lo que parece y sin embargo es tan "blancamente" predecible, Punto Pelota (el programa rosa dentro de los deportes), eran capaces de justificar lo injustificable. A su manera, intentaron darle la vuelta al asunto. Evidentemente no lo consiguieron. Porque los indecisos saben que lo que hizo Mourinho no tiene justificación. Y los madridistas alienados apoyarán a Mourinho aunque se descubra que él mató a John F. Kennedy. Por lo tanto programas como éste sólo sirven para encender a una afición madridista engañada y a atizar a una cada vez más numerosa masa de antimadridismo.

En ella se atrevían a justificar TODO lo que para el resto del mundo no tenía explicación. Y lo más alucinante de todo, hicieron de forma oficiosa el discurso que el Real Madrid expresaría en pos de denunciar al Barcelona por su lamentable actitud en el terreno de juego. Las explicaciones que intentan hacernos cambiar de opinión son verdaderamente de risa:

1º.- Según Punto Pelota, el RM está muy enfadado por la parcialidad arbitral tanto en la ida como en la vuelta. En la vuelta por el penalty que no le pitaron a Cristiano de Valdés y en el Camp Nou por la permisividad de ciertas entradas, en concreto UNA de Iniesta a Di María en la que llega a destiempo y no le sacan una amarilla justa.

Respuesta
: haré como Guardiola y me remitiré a las imágenes. Por ciertos extraños motivos, la prensa cavernaria no quiere contar el penalty de Pedro como justo porque se produjo después del no-pitado a Valdés (¿?). Extraña forma de omitir los errores que te favorecen. También se olvidan del penalty de Pepe a Piqué en el Camp Nou y el fuera de juego (omitido por todo medio de comunicación no catalán, lamentable) del gol de Cristiano Ronaldo. Y evidentemente, en lo de faltas sin amonestación ni voy a entrar. ¿Khedira? ¿Ramos? ¿Pepe? Parece una broma de los hermanos Marx.

2º.- Según Punto Pelota, y muchos componentes de la plantilla madridista, los azulgrana no dejaron de simular y fingir lesiones durante los 180 minutos. En concreto se centran en la patada que le da Pepe a Alves en el primer partido, en la ostia increíble que le da Ramos a Adriano en el segundo y la ya tan famosa entra de Marcelo sobre Cesc.

Respuesta: (...)

3º.- Por último, las constantes provocaciones que precedieron a todas las situaciones de agresividad y violencia por las que son acusados ciertos componentes de la plantilla blanca. En concreto, Vilanova se buscó su "dedazo" porque no paró de insultar al banquillo blanco. O Messi, que no dejó de provocar a Mourinho (¿?). O los propios "fingimientos" descritos anteriormente. Según Punto Pelota, el Real Madrid piensa presentar una queja formal por la que entiende que todas las acciones injustificables de los madridistas son consecuencia de las provocaciones culés.


Respuesta: El programa de ayer se dedicó basicamente a esto: a recopilar información e imágenes que exculparan al Real Madrid. LaSexta, con Antonio Esteva a la cabeza (derecha), aportó unas imágenes del momento en el que Marcelo hace su brutal entrada, en la que se ve a todo el banquillo local saltando de indignación, y en concreto a Vilanova que avanzaba junto con el resto gritando cosas al entrenador del Real Madrid. A partir de esa imagen, dedujeron anoche que "Vilanova le dice algo, y debe ser algo muy grave, es decir, le provocó, por eso Mourinho va hacia él luego para meterle el dedo en el ojo". De la misma manera, Siro López justificaba el gesto de "qué mal huele aquí" cuando Messi y Alves pasaban cerca del banquillo blanco, con una imagen que ha recorrido hoy los telediarios, y es que Messi escupe cerca de esa zona, en ese momento todos los forofos del programa se lanzan a decir que eso o es un gesto asqueroso o despectivo, y que en todo caso el gesto de Mourinho es porque le da asco que escupan al lado de él, o mejor, que es una provocación de Messi. Un análisis muy objetivo, sí señor. Si a eso le sumamos que las declaraciones sin pensar de Casillas al final del partido diciendo "se habrán tirado, como siempre" eran comprendidas como una reacción en caliente, seguimos sin entender por qué, habiendo pruebas suficientes de que el banquillo blanco con Mourinho a la cabeza no dejaron de increpar desde su área técnica a Messi, entendían cómo cualquier gesto del argentino era tomado como una provocación hacia el Real Madrid.




Como digo, estas afirmaciones son tomadas como un auténtico despropósito por la mayoría de las personas que lo ven pero también son aceptadas de manera incuestionable por los madridistas alienados. Tal y como cuando terminó el partido de ida de la Supercopa en el Bernabéu: quejándose de la actuación arbitral. A ellos esto les vale. A ellos y al club que entienden que son motivos suficientes para pedir un castigo por el comportamiento antideportivo que ha tenido el Barcelona. Pero por ahora ninguno de los dos clubes va a mover ficha. Fuera de toda hipótesis subjetiva que se pueda hacer de forma forofa, el Barcelona quiere sólo que se quede en la retina las principales imágenes en las que no se ven provocaciones ni interpretaciones, sino una agresión física del entrenador rival hacia su segundo. Por eso no va a denunciar al Real Madrid, y viceversa. Conviven en una calma tensa en el que cada uno prepara su terreno de acusación en el momento en el que el Comité de Competición actúe de oficio y dirima el baremo de las sanciones hacia un lado u otro. Cuando llegue ese día tendremos lío. Exactamente como cuando el Real Madrid pretendió que fueran sancionados 7 jugadores del Barcelona justo antes de la final de la Champions ante el Manchester después de que el Barcelona hiciera lo propio con las polémicas declaraciones de Mourinho.


Pero bueno, como expliqué en el inicio del texto, no todo el periodismo ha cogido para un bando u otro en pos del beneficio de su equipo: también hay prensa autocrítica que busca solucionar el problema desde la raíz. La raíz es Mourinho. El que no lo quiera ver así es que está ciego. Pues todos, los forofos y los objetivos, coinciden que hace un año y medio, antes de la época de Mourinho, los enfrentamientos entre los dos grandes se saldaban con mucha rivalidad pero también con mucha deportividad. No como ahora que cada partido se ha convertido en una batalla campal.

El mejor y más objetivo resumen de la situación podemos encontrarlo en una columna de Sportyou:

"La refriega final del Barça-Madrid de Supercopa fue lo más comentado del jueves en todos los ámbitos, incluidas por supuesto la prensa y las redes sociales. Lo más comentado fue la agresión de José Mourinho a Tito Vilanova, con el que no sólo no se disculpó sino que le acabó menospreciando en rueda de prensa llamándole "Pito", aparentando no saber su nombre. El dedo de Mourinho en el ojo del segundo de Pep Guardiola es una imagen insólita en el fútbol español, por no decir mundial. El entrenador portugués, conocido desde hace muchos años por su verbo incendiario, nunca había llegado al terreno de lo físico con sus rivales. En el seno del club late una honda preocupación por la imagen del club. Florentino Pérez bajó al vestuario tras el partido para felicitar al equipo; obviamente, por su rendimiento deportivo. este jueves, las oficinas del Bernabéu estuvieron casi desiertas y nadie hizo niingún comentario público, ninguna reflexión en voz alta."

A esto se le añaden la opinión de otros periodistas de los periódicos Marca y As:

Santiago Segurola, Marca, escribe: "La entrada brutal de Marcelo a Cesc, el lío y la desgraciada actuación de Mourinho en la tangana. Un gran equipo que pierde imagen a chorros"

Alfredo Relaño, As
: "La verdad, aunque duela, el Madrid no supo perder (...). Es hora de que Florentino reflexione seriamente sobre esto, porque empieza a ser grave".


El prestigioso periódico The New York Times, en su columna "This Is Why Some People Don't Like Real Madrid", dice:

" ¿Es la vergüenza, o los celos, o algo más que conduce a Mourinho y a sus jugadores a repartir golpes a diestro y siniestro? "

" En lugar de dar crédito al juego del Barcelona durante el último año, Mourinho ha atribuido su éxito a una tendencia misteriosa de los árbitros y la UEFA a favor del Barcelona, ​​comentario que le valió una suspensión de cinco partidos. La falta de Marcelo fue más difícil de explicar (tuvo la suerte de estar todavía en el juego después de una fuerte entrada antes en las costillas de Lionel Messi). Aficionados del Real Madrid, sostienen correctamente el teatro de algunos jugadores del Barcelona para provocar amonestaciones, una dudosa acusación de un club que cuenta con Cristiano Ronaldo, pero al final el temperamental Sergio Ramos y el imprudente Pepe señalan de nuevo a la dirección del entrenador. Y Mourinho ha demostrado muy poco en el último año. "



Otros periodistas muy bien señalizados como el bloggero Rubén Uría, tira de ironía sobre todos aquellos periodistas que no se bajan del burro de la manipulación para defender a toda costa a su entrenador favorito:

" Es falso de toda falsedad que José Mourinho agrediera a Tito Vilanova, porque una imagen vale más que mil palabras y todo el mundo pudo apreciar que fue el ojo de Vilanova (Pito) el que se abalanzó sobre el dedo de "The Special One". Un gesto provocador que viene a confirmar la teoría de la conspiración que hace tiempo viene denunciando el entrenador de lo que queda del Real Madrid. Hay que ser un hipócrita para decir, como Gerard Piqué, que hay un tipo que se está cargando el fútbol español, cuando todos (aficionados, jugadores, entrenadores y directivos) saben que si hay un tipo que apuesta por el "fair play" y por la elegancia en el campo, ese es Mourinho. Hace falta ser muy mezquino para acusar a Mou de aleccionar y abducir a los pesos pesados de su plantilla, de Casillas a Xabi Alonso, cuando todo el mundo sabe que eso no se corresponde con la verdad, porque tienen mucha personalidad, son mayores de edad y llevan años pensando que los jugadores del Barça son tramposos por definición y teatreros por convicción, por obra y gracia de Guardiola, su materia gris y su gurú. (...) Hay que ser muy cínico para pensar que es Mourinho el que se encarga de embrutecer a tipos como Pepe o Marcelo, para convertirlos en máquinas de dar patadas, porque todo el mundo sabe que el portugués es eterno aspirante al Premio Nobel de La Paz y que el brasileño es la viva imagen de Sor Citroen. Mienten como bellacos los que señalan que el Barça sí esperó a aplaudir al Real Madrid cuando se proclamó campeón de Copa del Rey mientras que el Madrid no cumplió el protocolo en la Supercopa, porque la realidad es que José I de Portugal, once millones de euros al año le contemplan, jamás pidió a sus futbolistas que se retiraran del campo para no ver a Xavi levantar el trofeo. Todo es mentira. "


En esta lamentable situación, el 80% de la prensa nacional, ya sea madridista o barcelonista
(evidentemente todos los medios catalanes están de forma unánime en contra de Mou) están de acuerdo. Casos tan deplorables como estos no se pueden repetir y bien harían los periodistas de pandereta que van a rebufo de LQDM de no alentar demasiado al portugués. Es la primera vez que se produce algo así en el fútbol español: nunca antes se había producido un ataque físico de un entrenador a otro. Y precisamente del más sospechoso de todos. Tal y como he dicho en otros artículos, estos forofos de la pluma deberían tener a bien algún día de escribir alguna verdad en vez de alentar a la violencia con la defensa de injustificables agresiones. Porque, para que nos vamos a engañar, si critican a Guardiola por lo más mínimo, ¿qué podríamos esperar si fuera Guardiola el que se comportara así? ¿Comprenderían estos periodistas entonces que estas barbaridades no están bien ni se pueden excusar con pisotones de Sthoikov hace 20 años?

Por ahora Mourinho ha hecho lo que hacía unos días no creía capaz de que pudiera suceder: ha conseguido que ciertos adalides del periodismo forofo, tanto barcelonistas como madridistas, se reúnan en un único razonamiento. Es lo que me empuja a ser optimista para el futuro y pensar que cuando opiniones tan dispares acaban encontrándose, es porque el asunto no es baladí. La mayoría han coincidido en señalar al culpable: es portugués, de actitud chulesca y verbo despectivo.